Vida personal y profesional del gran autor ecuatoriano

Escritor. Profesor. Historiador. Líder. Papá. Abuelo…
Parece que las palabras son infinitas para describir a quien en vida fue Alfredo Albuja Galindo. Los datos e historias de esta página web son tomados de la memoria familiar y/o fueron confirmados al comparar la información en la contraportada y solapa de los libros de Alfredo Albuja.
Vida Profesional
Profesor del colegio Teodoro Gómez de la Torre
Rector del colegio Señoritas Ibarra.
Director Provincial de Educación de Imbabura
Concejal de Ibarra
Miembro fundador del Casa De la Cultura Ecuatoriana – Núcleo Imbabura.
Miembro fundador del periódico «El Imbabureño «
Director de la Revista «perspectivas » y co-director de la revista del Núcleo de la Casa de la Cultura de Imbabura.
Miembro correspondiente de las Academias Nacional de Historia y de Educación.
Obras Publicadas
Estudio Monográfico del Cantón Cotachi
1962
El Colegio Nacional Teodoro Gómez De La Torre: trayectoria de cultura y libertad.
1962
Imbabura en Páginas de Historia y Letras
1970
Juan Montalvo: Un Grito de Hispanoamérica
1973
Imbabura en la Cultura Nacional
1979
El Periodismo en la Dialéctica Política Ecuatoriana
1979
La Otra Cara De La Historia Ecuatoriana
1992 (edición impresa en 1993)
Vida personal
Alfredo Albuja Galindo, cuyo nombre completo es Manuel María Alfredo Albuja Galindo, nació en Quiroga, cerca de Cotacachi (Provincia de Imbabura), un 16 de Febrero de 1910. Sus padres, Abelardo y Eloísa, inculcaron en él dedicación y disciplina en el estudio. Culminó sus estudios en el Normal Juan Montalvo y en la Universidad Central en Quito.
Mi abuelo estuvo casado dos veces; la primera con Judith Vega, con quien tuvo tres hijos: Enma, Gustavo y Bety.
Luego, se casó con mi abuela, Aida Chaves, con quien tuvo diez hijos:
Alfredo, José, Fabián, Rodrigo, Dolores, Inés, Martha, Susana, Marcelo y Santiago.
Murió en Quito, un 9 de Febrero de 1993.
Todavía recuerdo la casa llena de gente acompañándole a mi abuela y a mi familia. Todavía recuerdo como mi papá tomó el teléfono y llamó a Lima, donde mi tío Rodrigo y su familia vivían en ese entonces y les dio la triste noticia. Lo que más recuerdo es las miradas cruzadas de incertidumbre entre mis tíos, tías y mi mamá y como mi abuela lloraba en un sillón de la sala a veces en silencio y otras veces en desespero. Ahora, los restos de los dos reposan en el cementerio El Batán en Quito y de vez en cuando, las visitas a ese lugar son más largas que de costumbre, tal vez encontramos un poco de consuelo en saber que están ahí y eso nos llena el vacío que nos dejaron a todos.
Voces Sobre Alfredo
Enrique Ayala Mora
«Es imposible pensar en la vida y obra de Alfredo Albuja Galindo sin entenderlo como un maestro. Esa fue su vocación fundamental, vitalmente mantenida a lo largo de su acción pública y privada. No solo fue profesor de muchas generaciones, sino formador, suscitador, conductor de propuestas y acciones. Lo que pensó y escribió lo dedicó primordialmente a la enseñanza y lo hizo con claridad, con pasión, con un imperativo ético permanente.»
Alfonso Espinosa de los Monteros
«Recuerdo a magníficos maestros como Alfredo Albuja Galindo, de quién recibí clases de historia universal, psicología, filosofía y ética. Fue el mejor. Tenía un método didáctico y una cultura tan amplia que era imposible apartarse de su exposición. Hacía un cuadro sinóptico en el pizarrón que nosotros copiábamos. El cuadro sinóptico también es para mí, Así, cuando me salgo del tema, siempre sé dónde regresar, nos decía siempre sonriendo.»
Humberto García Ortiz
«Su libro es, para mi una cátedra abierta y palpitante; es una exaltación de ecuatorianidad y de sano orgullo nacional, por medio del cual podemos llegar al descubrimiento o redescubrimientos de la esencia de nuestra nacionalidad. Parodiando una frase común, podemos decir: Dime la Prensa que tiene un pueblo y te diré lo que ese pueblo puede hacer en el mundo y por el mundo»
Esta página web no tiene ningún vínculo con la Unidad Educativa Municipal Alfredo Albuja Galindo, pero es un gran orgullo saber que en la ciudad de Ibarra hay una institución educativa que lleva el nombre de Alfredo y que a diario engrandece su memoria.
El contenido de esta página, incluidas fotografías, videos y textos, es propiedad del autor y/o de la familia Albuja. No está permitida su copia, reproducción o uso sin consentimiento previo y expreso. Las citas deben realizarse de forma correcta y con el debido crédito.